16/08/2026 DONACIÓN PEDIÁTRICA: UNA OPORTUNIDAD PARA SEGUIR CRECIENDO
A partir de un operativo gestado en la provincia de Buenos Aires, el CUCAIBA, junto con diferentes organismos interdisciplinarios, llevó adelante un proceso de donación que posibilitó que dos adolescentes de 14 años y un bebé de siete meses tuvieran una nueva oportunidad de vida gracias al trasplante.
DESCENTRALIZAR PARA FORTALECER LA PROCURACIÓN
A comienzos de 2026, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, a través del CUCAIBA, junto con el Hospital Interzonal General de Agudos “Pedro Fiorito”, firmaron un convenio para la descentralización de su Unidad de Procuración. Esta iniciativa fortalece la capacidad de respuesta del sistema público de salud bonaerense ante un potencial proceso de donación.
Contar con unidades de procuración en hospitales como el Fiorito permite disponer, en el propio territorio, de equipos capacitados y equipamiento específico. Entre ellos se encuentra el ecógrafo Doppler transcraneal entregado por el CUCAIBA, una herramienta fundamental para la certificación de la muerte bajo criterios neurológicos. De esta manera, es posible reducir los tiempos y agilizar las distintas etapas necesarias para llevar adelante un operativo de procuración.
UN ACOMPAÑAMIENTO QUE TRASCIENDE EL PROCESO
A mediados de junio de este año, la Guardia Operativa del CUCAIBA, encargada de coordinar los procesos de donación que se originan en establecimientos públicos y privados de toda la provincia de Buenos Aires durante los 365 días del año, recibió un llamado de la unidad descentralizada del Hospital Interzonal General de Agudos “Pedro Fiorito”, ubicado en la ciudad de Avellaneda.
En los casos de muertes traumáticas, el coordinador de donantes del CUCAIBA tiene la responsabilidad de llevar adelante las intervenciones judiciales necesarias para garantizar la continuidad del proceso de donación.
El llamado se produjo a raíz del ingreso de una persona que había sufrido un grave accidente en la vía pública y presentaba signos compatibles con la muerte bajo criterios neurológicos. Ante esta situación, el equipo de guardia viajó de inmediato para realizar las evaluaciones correspondientes.
Mientras el equipo médico llevaba adelante los estudios del potencial donante, comenzó la tarea de Raquel Boccardo, una de las coordinadoras de donantes del Servicio Provincial de Procuración del CUCAIBA. El rol de las y los coordinadores consiste en comunicar, acompañar e informar a la familia durante todo el proceso. En este caso, también se les explicó que, debido a que el fallecimiento se produjo como consecuencia de un accidente en la vía pública, era necesaria la intervención del Poder Judicial.
Antes de explicar a los familiares las distintas etapas a seguir, que además quedan registradas en el Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República Argentina (SINTRA), las y los coordinadores respetan el tiempo y el momento de dolor que atraviesa cada familia.
EL VALOR DE ACOMPAÑAR EN CADA ETAPA
Cuando Raquel recibió la confirmación del fallecimiento bajo criterios neurológicos, se reunió con la familia para comunicarles la noticia. Previamente, junto con el equipo de enfermería, preparó el espacio y se aseguró de que todo estuviera en condiciones para la despedida. Luego permaneció cerca, en silencio, respetando el dolor y la necesidad de intimidad.
Con el paso de las horas, comenzaron a llegar otros familiares y fue entonces cuando surgió una pregunta: “¿Y ahora qué tenemos que hacer?”
“Les dije que se tomaran el tiempo que necesitaran para procesar su pérdida y que iba a estar cerca para lo que precisaran”, recuerda Raquel.
Ese espacio de respeto fue fundamental para acompañar a la familia durante el proceso de donación. “Lo más importante fue poder acompañarlos con respeto, escuchar sus tiempos y estar presentes en cada momento”, comenta la coordinadora, quien aún hoy se emociona al recordar la historia, a pesar de sus años de experiencia.
Una vez finalizada la ablación, las instrumentadoras del CUCAIBA se reunieron con Raquel para informarle que la intervención había concluido. “Quedamos en contacto. Permanecer cerca es una parte esencial de nuestro trabajo”, explica Raquel.
Como resultado de este trabajo en red, dos adolescentes de catorce años recibieron un trasplante renal, mientras que una persona de sesenta y siete años y un bebé de siete meses fueron trasplantados a partir de un mismo hígado, mediante la técnica de split hepático.
Esta modalidad consiste en dividir el hígado proveniente de un donante fallecido para trasplantarlo a dos receptores diferentes, siempre que el órgano reúna las características anatómicas necesarias.
SON MÁS DE 100 PROFESIONALES LOS QUE PARTICIPAN EN LOS PROCESOS DE DONACIÓN Y TRASPLANTE
Estas historias son posibles gracias a un sistema público de salud organizado y al trabajo articulado de equipos interdisciplinarios. Profesionales de terapia intensiva y enfermería, coordinadores hospitalarios, equipos de procuración y ablación, especialistas de laboratorio e histocompatibilidad, fuerzas de seguridad y personal de logística y transporte terrestre y aéreo intervienen en las distintas instancias del operativo.
En casos como los accidentes de tránsito, interviene el Poder Judicial mediante la aplicación del Protocolo de Actuación Integral en Procesos de Ablación de Órganos y/o Tejidos en los casos de muerte traumática.
Cada integrante de esta red cumple una función esencial para garantizar la seguridad, la trazabilidad y el cumplimiento de los tiempos necesarios para la donación y el trasplante.
Durante 2025 se realizaron 245 trasplantes pediátricos: 142 de órganos, 39 de córneas y 64 de células progenitoras hematopoyéticas (CPH). Hasta junio de este año, 95 niñas, niños y adolescentes menores de 18 años fueron trasplantados y 68 continúan en lista de espera.
Detrás de cada donación hay una política pública que fortalece el sistema de procuración y trasplante, junto con equipos de salud que acompañan, contienen y trabajan de manera articulada para que ese gesto solidario pueda transformarse en nuevas oportunidades de vida.
En la provincia de Buenos Aires, esa red funciona todos los días del año, haciendo posible que más personas accedan a un trasplante.
