01/04/2025 VIVIR DESPUÉS DE UN TRASPLANTE: LA HISTORIA DE UMMA

Cuando la familia Rodríguez Sánchez recibió la noticia de que Umma necesitaba un trasplante de médula ósea y que su hermana mayor podía ser la donante, no lo dudaron. “Había una oportunidad y estábamos decididos a que sucediera”.

El 13 de mayo del 2022, Umma fue trasplantada en el Hospital de Niños Sor María Ludovica, hospital ubicado en la ciudad de La Plata. En el año 2025, un total de 546 bonaerenses recibieron un trasplante de médula ósea, garantizando así el acceso equitativo y gratuito a este tratamiento.

Detrás de la historia de Umma está la solidaridad. La donante fue Camila, su hermana mayor, un gesto de amor inmenso que aún hoy emociona. Durante todo el proceso, la familia estuvo acompañada y contenida en cada etapa. Se alojaron en el Hogar de Tránsito “Silvia Inés Salas” del CUCAIBA, donde no solo encontraron un lugar donde quedarse, sino también una red de cuidado, cercanía y acompañamiento.

En ese camino, la mamá de Umma destaca el rol del Estado como fundamental ya que, en un contexto social y económico complejo, al problema de salud de su hija se sumaba otro: cómo costear económicamente todo el tratamiento. 

Es por esto que la familia resalta la importancia del Estado provincial, por ser el encargado de garantizarle a su hija y a cualquier persona que así lo precise, el acceso al trasplante, derecho que a través del CUCAIBA, fue posible.

Hoy Umma está bien, llena de energía, con ganas de compartir con sus amistades, esas que la esperaron en su barrio y celebraron su regreso. Continúa con sus controles y cada vez que lo hace, vuelve al hogar de tránsito que la recibió de una manera y la despidió curada. Le encanta  ir a la escuela, pudo adaptarse rápidamente con la ayuda de su señorita y la de sus compañeras y compañeros, salir con sus amigas y maquillarse. Además, adora bailar y tiene pensado estudiar psicología cuando termine la secundaria.

Las ganas de volver a su casa, a su gente, fueron una fuerza clave para atravesar todo el proceso, porque a pesar de su corta edad, tener la certeza que sus afectos estaban ahí para acompañarla, la hacía sentir más segura.

“Fue muy importante sentir que no estábamos solos”, asegura su familia y agradece. 

Desde su experiencia, la mamá y el papá de Umma, dejan un mensaje claro sobre la donación: “Nunca imaginamos pasar por esto, por eso, cada vez que podemos, invitamos a informarse. Nadie está exento de necesitar un trasplante” y agregan que, a partir del implante, cambió totalmente la calidad de vida de su hija. Umma, además, compartió un mensaje para aquellas personas que están esperando un trasplante: “No se desanimen, que tengan fe, que todo llega”.

Argentina cuenta con un Registro Nacional de Donantes Voluntarios de Médula Ósea donde las personas que se inscriben pueden salvar vidas. Si tenés entre 18 y 40 años, pesás más de 50 kg y estás en buen estado de salud, podés donar sangre e inscribirte como donante de médula ósea. Una vez registrada o registrado, tus datos pasan a formar parte de una red internacional que permite encontrar donantes compatibles para personas que necesitan un trasplante en cualquier lugar del mundo.

Historias como la de Umma son posibles gracias a la solidaridad y a un sistema de salud pública que acompaña, sostiene y garantiza derechos.